Una multitud despidió al tren en la estación Iriarte al partir al cruce de la laguna La Picasa

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Después de cuatro años, un tren de pasajeros paró en la estación Iriarte y el pueblo se movilizó alrededor del evento y para saludar el acontecimiento.

Ricardo Peralta hace siete años que vive en lo que es la estación Iriarte, hasta hoy un edificio en desuso sin la vida que le otorgan los pasajeros.

“Vivo acá, cuido las instalaciones, limpio, mantengo todo de la mejor manera esperando que vuelva el tren. Hace 30 años que el tren no para en Iriarte y hoy verlo acá, llegando fue una emoción muy grande”, dijo Peralta a Télam, mientras muestra el césped recién cortado y una huerta bien cuidada.

Nélida de la Hiera, tiene 89 años y es esposa del que era Jefe de Estación en Iriarte hasta el momento en que el servicio dejó de parar allí.

“Hace30 años que no vemos detenerse aquí el tren de pasajeros, hasta hace algunos años pasaban los de carga, pero desde que se cortó la laguna no pasaron más. Mi esposo, Claudio Castrillón, fue el último Jefe de Estación acá y yo sigo siendo parte de la familia ferroviaria”, comentó.

Para Walter Lescano, el guarda del tren, la emoción es incontenible. Con lágrimas en los ojos dice que “recuperar el tren es algo que necesitábamos todos. Yo soy de familia ferroviaria, como la mayoría. Mis abuelos eran ferroviarios, mi padre lo era, también mis tíos y mi padrino. Yo vivo esto con mucha emoción, no la puedo contener”, expresó.

También contó a Télam que hace 18 años que es guarda del tren y que “hacer este viaje es un paso más hacia el objetivo de volver a llegar a la Cordillera. Es el primer paso para poder recuperar algo que nunca debimos haber perdido y que no sabemos por qué dejó de funcionar”.

“Como ferroviarios estamos muy orgullosos de poder ser parte de este acontecimiento, y por suerte este gobierno nos apoya para que podamos seguir avanzando en la recuperación del ferrocarril en el país”, señaló.

Gustavo Melo es el maquinista que llevó el tren desde Iriarte hasta Rufino, hace 30 años que ejerce esta profesión y también muestra su “orgullo” por el momento que le toca vivir.

“Las vías están perfectas, podemos circular a una velocidad de hasta 60 kilómetros por hora en muchos tramos. Aunque sobre la laguna todavía hay partes que se están acomodando, pero todo está dado para que el tren de pasajeros vuelva a pasar sin problemas”, explicó.

“El tren dejó de pasar cuando se inundó todo, hasta ese momento llegaba hasta Rufino, hoy se ha hecho un gran trabajo y esperamos pronto poder circular con pasajeros. La semana pasada ya hicimos una prueba totalmente vacíos y hoy la hacemos con pasajeros, lo que nos da la pauta de que todo está dado para volver a circular”, destacó.

A su lado, Jorge Pedraza asiente y aclara: “yo soy el que resuelve los problemas, él solo conduce”. Jorge es mecánico de a bordo en la Línea San Martín, desde hace 30 años, y al igual que su compañero de viaje, se muestra orgulloso y feliz de vivir un día tan significativo.

La locomotora que llevó a la formación en el paso por la laguna, es 0 kilómetro y éste fue su primer viaje con vagones. Fue adquirida por Trenes Argentinos a la fábrica Materfer de Córdoba y se incorporó el jueves.

La estación de Iriarte se pobló hoy de recuerdos, de voces nostálgicas, como la de Telmo Lanatta, quien trabajó 35 años en “Vía y Obra” y hoy trajo a sus nietos para que viesen el tren. Los pequeños correteaban entre la gente con ojos asombrados y le “contaban” al abuelo cómo eran la máquina y los vagones.

Ornamentada con guirnaldas y banderas argentinas, con el bullicio de la gente elevándose por encima del pitido de la locomotora, Iriarte volvió a renacer al compás del ferrocarril.

Fuente Télam