La Ciudacita, el sitio arqueológico que forma parte del Qhapaq Ñan de Tucumán

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La Ciudacita, ubicada a 4.400 msnm, casi en la cima de los Nevados del Aconquija, que llega a los 5.552 msnm (Cerro del Bolsón), es uno de los sitios arqueológicos más importantes que pertenece al Proyecto Qhapaq Ñan (Camino del Inca), declarado en 2014 «Patrimonio de la Humanidad» por la Unesco, que lo integran junto con la Argentina, Bolivia, Perú, Chile, Colombia y Ecuador

En el país, el sitio La Ciudacita en Tucumán comparte el conjunto Qhapaq Ñan con las provincias de Mendoza, San Juan, La Rioja, Salta, San Luis y Jujuy, donde se protegen unos 32 sitios arqueológicos que resguardan unas 18 comunidades asociadas a estos lugares.

Se trata de uno de los sitios arqueológicos más importantes, ubicado a 4.400 msnm, casi en la cima de los Nevados del Aconquija (5,552 msnm), lo que representa un desafío para montañistas.

De acuerdo a los arqueólogos, este sitio de impronta incaica albergó a unos 400 habitantes y quedó deshabitado hacia el siglo XVII, durante la segunda guerra calchaquí.

Se trata de un conjunto de recintos con muros de pircas (piedras apiladas) de una altura de un metro, construidos de manera escalonada sobre el filo de la montaña a partir de un campo que muchos consideran «ceremonial» y lo denominan «Kalasasaya».

El Kalasasaya es un rectángulo de muros de pircas, de piedra lajas de color grisáceo, de 40 metros de ancho por 60 metros de longitud.

Este sitio es transversal a la red troncal del Camino del Inca y abarca unas 370 hectáreas con el tramo de 2,3 km en el Cordón del Aconquija. El camino continúa hacia el Oeste, hacia el Portezuelo de los Campos Colorados y luego hacia el Sur, hacia Ampajango (Catamarca).

Los especialistas calculan que fue construido en el mayor momento de apogeo del imperio Inca, a través del complejo Sistema Vial Andino, considerado la mayor obra de Occidente.

Fue y es tan importante este sistema vial que la red troncal, denominada Qhapaq Ñan, unía caminos, puentes, senderos secundarios con valles, quebradas y las cimas de las máximas alturas, territorios y comunidades para comunicarse e intercambiar culturas, productos y comerciar.

Por esos caminos llegaron a trasladarse hasta 40 mil personas, de un imperio que llegó a contener según diferentes tesis entre 10 y 12 millones de personas al momento de la llegada de los españoles al territorio americano.

A lo largo del tramo del Qhapaq Ñan de lo que hoy constituye el territorio argentino, se protegen a lo largo de 118,5 kilómetros unos 32 sitios arqueológicos que resguardan unas 18 comunidades asociadas a estos lugares.

Fue el grado de preservación del sitio «La Ciudacita» en Tucumán, sin intervención actual, lo que lo impulsó a integrar este conjunto de Patrimonio de la Humanidad.

Fuente Télam