Familiares rechazan juicio y piden nueva investigación por el crimen de la «mochilera» en Córdoba

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Los familiares de Cecilia Gisela Basaldúa, la «mochilera» de 35 años asesinada en abril del año pasado en la localidad cordobesa de Capilla del Monte, se movilizaron hoy frente a los tribunales ordinarios de la ciudad de Córdoba, para exigir que los reciba la Fiscalía General, a los efectos de exponer el “desacuerdo” con la elevación a juicio de la causa y que es necesario “abrir una nueva investigación”.

La abogada Daniela Pavón, representante legal en la querella en nombre de los padres de Cecilia, manifestó a Télam que la protesta que se realizó hoy es para que “la Fiscalía General nos reciba, escuche nuestros argumentos de por qué nos oponemos que la causa vaya a juicio en las condiciones de orfandad probatoria y sin la acusación a los verdaderos responsables del crimen”.

La protesta, convocada por la Asamblea Ni Una Menos y el Movimiento Plurinacional de Mujeres y Disidencias de Capilla del Monte, estuvo encabezada por Susana y Daniel, los padres de Basaldúa.

Según Pavón, desde hace varios meses vienen solicitando audiencia en la Fiscalía General y luego de la movilización de hoy recibieron el compromiso de ser recibidos mañana.

Pavón adelantó que en la reunión se pretende “exponer todas las observaciones y objeciones a la línea investigativa” que llevó en la instrucción la fiscal Paula Klem, y “dejar en claro que nosotros, como querellantes, no vamos a acompañar la acusación”, promovida por esa fiscal en contra el único detenido e imputado en la causa, el «changarín» y albañil Lucas Bustos (25).

“La causa fue elevada a juicio sin elementos de pruebas consistentes en contra de Bustos”, aseveró la letrada al fundar la posición de no acompañar la acusación en su contra.

“Hay sospechas de que estamos ante una red de encubrimiento sobre los verdaderos responsables del asesinato”, manifestó la abogada y añadió que todos los aportes de la querella para la investigación fueron desestimados, entre ellos el pedido de investigación e imputación a Mario Gabriel Mainardi, quien alojó en su vivienda a Cecilia y fue uno de los últimos en verla con vida.

La elevación a juicio ya quedó en firme y solo resta que la Cámara del Crimen de Cruz del Eje establezca la fecha para el proceso de enjuiciamiento.

Cecilia Basaldúa regresó en 2019 a la casa de sus padres, en barrio porteño de Núñez, y pasó las fiestas de fin de año y vacaciones con su familia.

En marzo, al inicio de la pandemia del coronavirus, se trasladó a Capilla del Monte y se instaló en esa localidad, al pie del cerro Uritorco, para comenzar a escribir sobre las experiencias de esos viajes.

El 5 de abril fue vista por última vez y fue encontrada sin vida 20 días después, el 25 de abril, en una zona rural de Capilla del Monte, cercano a la ruta nacional 38 y a unos 500 metros del rio Calabalumba y en las proximidades de la vivienda del imputado Bustos.

Para la fiscal Kelm, según la instrucción de la causa, “en fecha y hora que no se ha podido determinar con exactitud pero comprendida entre las 23:00hs. del 5 de abril y el 15 de abril ambos de dos mil veinte, en lugar tampoco determinado con exactitud…el imputado Bustos se habría encontrado con Cecilia Basaldúa, quien caminaba por el lugar, con quien mantuvo una conversación acerca de caballos”.

En ese lugar Bustos “doblegó al victima” para luego someterla sexualmente y asfixiarla, estimándose que “la asfixia ha sido la causa eficiente de la muerte” de la «Mochilera».

La abogada Pavón consideró “poco probable” que Bustos, con 1,50 metros y 50 kilógramos lograra doblegar a Cecilia, porque estaba formada en defensa personal y artes marciales.

 

Fuente Télam