Expectativa por el futuro Jardín de Esculturas del Museo de Bellas Artes

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El Museo Nacional de Bellas Artes arrancaría en abril de 2022 las obras de su proyecto de ampliación que incluye un jardín de esculturas de cien metros de longitud -donde antes funcionaba el estacionamiento- y la puesta en valor del pabellón de exposiciones temporarias, informaron hoy durante el brindis por el 90 aniversario de su Asociación de Amigos.

“El Patio de Esculturas tendrá dos mil metros cuadrados -al que se podrá acceder desde el museo pero también desde la calle- y albergará entre 10 y 20 esculturas, que son del acervo del Gobierno de la ciudad. Con estas reformas, todo estará mucho más integrado y va a mejorar la calidad de la experiencia del visitante”, dijo a Télam Andrés Gribnicow, director ejecutivo de Amigos del Bellas Artes.

La realización del patio de esculturas -un espacio verde, vidriado y a cielo abierto, equiparable al homónimo que alberga el Museo de Arte Moderno de Nueva York- requerirá del trabajo conjunto entre el Museo Nacional de Bellas Artes, el Ministerio de Cultura de la Nación, el gobierno de la Ciudad y la Asociación de Amigos.

El brindis por las nueve décadas de la asociación (1931-2021) -del que participó también el director de la institución, Andrés Duprat- se realizó en el flamante Bellas Artes Bar, la nueva concesión gastronómica a la que se accede por la Figueroa Alcorta, y que funciona justo debajo del pabellón de exposiciones temporarias, y lindero con la sede donde se dictan las clases y talleres de arte.

La pandemia instaló la modalidad online para los tradicionales cursos y talleres de la asociación, una forma que llegó para quedarse y que continuará en algunos casos en la virtualidad y en otros, presencial, cuando además se sumen más aulas como parte de la refacción de su sede, agregó Gribnicow.

En el 2021, la inscripción fue de 20 mil personas. En la oferta cultural se destaca la carrera corta de Historia General del Arte, cursos de historia del arte, talleres de dibujo y pintura.

Los 90 años de la asociación -una de las organizaciones sin fines de lucro con más trayectoria de nuestro país- incluyeron además el lanzamiento de un libro, una publicación conmemorativa, que compila las numerosas acciones y actividades que se realizaron, como la donación de 185 obras de arte para el acervo del museo, donde destacan piezas de Raquel Forner, Martha Boto, Liliana Porter, Edgar Degas (“Retrato de Diego Martelli”, 1879) y Fernand Léger (“María la acróbata”, 1936).

Este catálogo incluye ensayos de reconocidos especialistas del campo de las artes visuales y el coleccionismo como María José Herrera, María Teresa Constantín, Miguel Ángel Muñoz y Marcelo Pacheco.

Los ingresos generados por el libro “se destinarán a la puesta en valor del Pabellón del Sesquicentenario de la Revolución de Mayo, obra de arquitectura moderna diseñada por los arquitectos César Janello, Rubén Fraile y Jorge Gómez Alaiz, el edificio donde actualmente funciona el Pabellón de Exposiciones Temporarias del Museo, el Auditorio y la sede de la Asociación”, dijo Julio César Crivelli, presidente de la Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes.

Fuente Télam