Dos nuevas leyes buscan convertir el centro porteño en una zona más residencial

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La Legislatura porteña aprobó hoy dos leyes que buscan convertir al centro de la ciudad de Buenos Aires, tradicionalmente destinado a oficinas, en un área residencial y de usos mixtos, incentivando, por un lado, que los vecinos se muden allí a vivir y, también, fomentando obras de adaptación de inmuebles para una serie de “actividades estratégicas”, como centros de salud y enseñanza.

Ambas leyes definen como “área céntrica” el perímetro comprendido por: avenida Santa Fe, Crucero General Belgrano, Avenida del Libertador, avenida Leandro N. Alem, avenida Paseo Colón, Bernardo de Irigoyen, avenida Belgrano y Carlos Pellegrini, abarcando 120 manzanas, informó el diputado Hernán Reyes (Vamos Juntos).

Las iniciativas fueron impulsadas por el bloque oficialista Vamos Juntos y su aliado UCR-Evolución.

Una de ellas prevé que el Banco Ciudad implemente líneas de crédito para “promover la adquisición de viviendas reconvertidas dentro del área céntrica”.

El Banco Ciudad también podrá implementar créditos “preferenciales” para la realización de “obras de mejoras, refacción y acondicionamientos de inmuebles de oficinas para su refuncionalización a viviendas”.

“Proponemos la creación de dos líneas de crédito y un fondo compensador para promover el aumento de la demanda de adquisición y alquiler en el microcentro para darle vida a una zona tan golpeada por la pandemia”, dijo al respecto Marcelo Guouman, y adelantó que habrá un programa llamado “Mudate al microcentro”

La otra ley se denomina de “transformación urbana del área céntrica”, y también fomentará obras de adaptación de inmuebles existentes para destinarlos, en al menos un 30 por ciento de la superficie, a viviendas o a una serie de “actividades estratégicas”.

Esas “actividades estratégicas” para el “desarrollo habitacional” del centro son: centros de enseñanza, centros de salud, instalaciones deportivas, lavanderías y tintorerías, peluquerías y centros de belleza, establecimientos gastronómicos, centros culturales, clubes sociales, cines, teatros, talleres artísticos y salas de ensayo, centros veterinarios.

Al respecto, el diputado Manuel Socías, del Frente de Todos, dijo que el microcentro “atraviesa una doble crisis: una estructural, de largo plazo, que tiene que ver con un paradigma urbano que va perdiendo vigencia, el de usos exclusivos, y otra contingente, relacionada con la pandemia, el trabajo remoto y el abandono de la zona por parte de algunas empresas”.

“Es el contexto ideal -agregó- para imaginar una nueva dinámica, allí hay miles de metros cuadrados construidos pero vacíos”.

Sin embargo, consideró que las leyes aprobadas “no contribuyen a resolver la crisis habitacional que atraviesa casi el 50 por ciento de los hogares, ya sea porque viven en barrios populares o tienen que alquilar en condiciones irregulares”.

Y afirmó que con estas normas se “incentiva inversiones”, lo que “resultará en un barrio de alquileres temporarios para turistas”, afirmó, y añadió: “Estamos perdiendo la oportunidad de generar más viviendas accesibles”.

Pablo Almeida, del Frente de Izquierda, consideró que se trata de “un nuevo proyecto de especulación inmobiliaria, dado el cúmulo de exenciones impositivas que darán a las empresas que están radicadas en esa zona de la ciudad, como al sector financiero y otros grupos económicos concentrados”.

“La crisis habitacional de la ciudad -agregó- requiere una reforma de raíz”, y sugirió cobrar “impuestos a las grandes fortunas y a la vivienda ociosa”.

Hernán Reyes, a su turno, respondió que “hay que generar vivienda pero también las condiciones para que la gente quiera vivir allí”.

Y añadió que se prevé una “baja de impuestos muy agresiva para espacios en desuso que se reconviertan para desarrollar actividades de proximidad”. Entre esas quita de impuestos, mencionó “dos años de exención de ingresos brutos para comerciantes que ya tengan allí comercios de alguna de las actividades estratégicas”.

Fuente Télam