Desde ATE Astillero Río Santiago desmiente que nave botada ayer esté sin terminar

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El secretario general de ATE Astillero Río Santiago (ARS), Francisco Banegas, desmintió que ayer se haya puesto a flote una embarcación sin terminar, como señalaron hoy algunos medios de comunicación, y explicó que a la embarcación «sólo le falta un equipamiento menor, tuberías y la parte eléctrica».

«Es mentira que le falte motor. Le faltan elementos menores que se irán poniendo a medida que vayan llegando. Pero todo lo que falta completar, se hace en el agua. No es necesario hacerlo en las gradas. El buque estaba en condiciones de ser botado, como se hizo», explicó Banegas en declaraciones a Télam.

Ayer, durante un acto que encabezaron el ministro de Defensa, Jorge Taiana, y el gobernador Axel Kicillof, se realizó la botadura de la Lancha de Instrucción para Cadetes de la Armada (LICA), diseñada y construida de manera exclusiva por el ARS para la Armada Argentina.

Algunos medios plantearon que se trata de «un barco a medio hacer» y, en ese sentido, el dirigente gremial explicó que «las botaduras nunca son cuando los barcos están terminados en forma completa sino con un grado de avance de más del 60%”.

A la vez, detalló que en la fábrica se necesitan que las grada estén vacías «para otras cosas que estamos haciendo, como la compuerta para el Puerto Belgrano y otras lanchas LICA de este tipo que se emplearán para controlar la seguridad marítima y fluvial, que se harán para el Ministerio de Seguridad nacional».

Por último, el dirigente gremial indicó que «los trabajadores hacemos política del trabajo porque queremos demostrar que el ARS está con vida y podemos seguir construyendo para la defensa y la seguridad nacional.

«Nuestro compromiso es mantener un astillero al servicio de la soberanía nacional», subrayó Banegas a esta agencia.

En ese tono, Raúl Corzo, trabajador desde hace 38 años en el Astillero consideró que las versiones que señalan que la botadura se hizo sólo con fines electorales surgen porque «hay que sectores que no toleran» que en la empresa «se hayan vuelto a fabricar barcos».

«Hay sectores que nos tienen bronca porque nos querían dinamitados como empresa y hoy estamos haciendo barcos. Es algo que no pueden tolerar», señaló Corzo en declaraciones a la Radio 221 de La Plata.

El trabajador explicó que siempre que se lanza al agua un barco tiene un gran grado de avance, pero no la totalidad.

«En la tradición naval, el bautizo de un barco es el momento en que nuestra construcción, nuestro hijo, toca por primera vez el río. Es un momento muy emotivo. Nosotros los vivimos con tanta alegría y emoción, que me da bronca que diarios capitalinos digan que le falta la hélice o que se hizo para una campaña electoral», apuntó.

Corzo destacó que «en plena pandemia (de coronavirus), junto con sus compañeros estaban «dándole darle con la masa a la lancha para poder hacer la ceremonia de ayer».

«Al que le pone el sudor y al que se lastima las manos con la masa, le duele mucho que se desmerezca su trabajo. La tapa del diario La Nación dice que botamos un barco a medio hacer. Es un diario que es vocero de Mauricio Macri, quien cuando era presidente dijo que al Astillero lo tenían que dinamitar. Me da bronca, pero me da placer pensar que las 3.200 que integran el ASR triunfamos sobre ese vocero oligárquico», reflexionó.

Y en ese sentido, agregó: «El barco que más avanzado botamos fue el que hicimos para un armador alemán, que tenía el 80% del alistamiento final. No es la primera vez que ponemos en el agua una embarcación con un porcentaje equis de avance. Esta lancha ahora va a ir a dique seco y se va a terminar el alistamiento», puntualizó.

La embarcación «Buque ARA Ciudad de Ensenada» botada ayer está construida en acero naval y tiene una eslora total de 36 metros, con dos motores de una potencia de 550 hp cada uno.

Se trata de una lancha que permitirá a los cadetes adquirir conocimientos en navegación tanto básica como avanzada, control de averías, reaprovisionamiento en el mar en una plataforma segura y robusta.

Trabajaron en el diseño y construcción del buque alrededor de 500 personas, entre ingenieros, técnicos y operarios de distintas áreas, bajo la supervisión de la sociedad de clasificación japonesa NK.

La embarcación cuenta con una cubierta principal corrida; saltillo a proa; y doble fondo desde el mamparo proel de sala de máquinas hasta el taquillero de proa.

La lancha desarrollará una velocidad máxima igual o superior a los 11,5 nudos y una velocidad crucero de 10 nudos, para lo cual dispondrá de dos hélices de paso fijo, cada una de ellas acoplada a un motor diésel.

Fuente Télam