Credibilidad de Boris Johnson, cuestionada tras escándalo por supuestas fiestas en Downing Street

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La credibilidad del primer ministro Boris Johnson está siendo cuestionada en estos últimos días, tanto dentro de su partido como en la oposición, tras el escándalo por las imágenes filtradas en las que mostraban a funcionarios de su Gobierno bromeando sobre una fiesta de Navidad en Downing Street y que habría roto las reglas del confinamiento.

Las críticas se intensificaron aún más cuando el líder británico anunció ayer

la introducción de nuevas restricciones contra el coronavirus en un momento en que su Gobierno está acusado de no haberlas respetado durante el confinamiento del año pasado.

Desde hace varios días los diarios británicos han estado informado sobre la realización de varias fiestas en la residencia de Johnson, que supuestamente tuvieron lugar en noviembre y diciembre de 2020, mientras las reuniones estaban prohibidas por la cuarentena.

Se dice que uno de los hechos tuvo lugar el 18 de diciembre, con decenas de personas bebiendo vino y jugando juegos de mesa.

Luego se filtró un video filmado el 22 de diciembre y difundido anoche por la cadena ITV que muestra a la entonces vocera de Johnson, la secretaria de prensa Allegra Stratton, bromeando sobre una fiesta prohibida en la residencia oficial del primer ministro en Londres, en la calle Downing Street.

La grabación parece mostrar a funcionarios fingiendo que están celebrando una conferencia de prensa, a manera de ensayo antes de enfrentar a los medios.

El exjefe de los conservadores Mark Harper encabezó las críticas contra el Gobierno, mientras el ministro de Salud, Sajid Javid, informaba al Parlamento que a partir de mañana se van a introducir más restricciones por la pandemia.

Según la cadena de televisión Sky News, Harper, que es presidente del Grupo de Recuperación del coronavirus, dijo en la Cámara de los Comunes que la credibilidad del Gobierno en las últimas semanas sobre la disputa con los grupos de presión de Owen Paterson y la fiesta de Navidad de Downing Street del año pasado “se ha visto afectada”.

“¿Por qué la gente que está en casa escuchando al primer ministro y al secretario de Estado tiene que hacer cosas que la gente que trabaja en el número 10 de Downing Street no está dispuesta a hacer?”, preguntó.

Según la editora política de la BBC Laura Kuenssberg, también había mucho enojo por este tema entre los parlamentarios conservadores.

La expresidenta de los conservadores, Sayeeda Hussain Warsi, consideró que todos los empleados que estuvieron en la fiesta de Navidad deberían renunciar, “sin peros”.

El líder del opositor Partido Laborista, Keir Starmer, dijo que el primer ministro debería sentirse “avergonzado”.

“Millones de personas piensan ahora que el primer ministro los estaba tomando de tontos y que se les estuvo mintiendo. Tienen razón, ¿no?”, dijo.

El líder laborista también le recordó al primer ministro que la reina Isabel II se sentó sola para el funeral del príncipe Felipe a principios de este año, y le preguntó a Johnson si él tiene “la autoridad moral para liderar”.

En ese sentido, los diarios sensacionalistas The Mirror y Express, revelaron comentarios de los empleados del Palacio de Buckingham que trabajan directamente asistiendo a la monarca.

El personal se mostró indignado y enojado por el escándalo de la supuesta fiesta de Navidad porque cuando la reina fue evacuada del Palacio al comienzo de la pandemia ellos debieron alejarse de sus familiares más cercanos para formar una burbuja de apoyo con su difunto marido, el príncipe Felipe.

A su vez, una encuesta publicada ayer por la consultora británica Savanta ComRes, mostró que más de la mitad de los británicos y un 63% de los votantes conservadores quieren que el primer ministro renuncie.

Además, los británicos se muestran escépticos ante la negariva del Gobierno de que no se rompieron las reglas del coronavirus en ese momento.

Sobre los resultados, Chris Hopkins, director de Investigación Política de Savanta ComRes, dijo que “las afirmaciones del Gobierno de que no se rompieron las reglas del coronavirus a pesar de que el personal del No.10 tuvo una fiesta de Navidad no oficial el año pasado mientras Londres estaba en las restricciones del Nivel 3, sigue siendo una de las negaciones más desconcertantes que puedo recordar”.

Mientras tanto, el Gobierno anunció que investigará las supuestas reuniones en la residencia oficial el 27 de noviembre de 2020 y el 18 de diciembre de 2020, así como una en el Departamento de Educación el 10 de diciembre.

El Fiscal General para Inglaterra y Gales, Michael Ellis, dijo que cualquier posible delito descubierto se comunicaría a la policía.

Los laboristas pidieron la dimisión del primer ministro si se descubre que ha engañado a los diputados sobre los partidos.

Boris Johnson anunció el miércoles que la investigación sería llevada a cabo por el alto funcionario Simon Case.

La portavoz del Gobierno, Allegra Stratton, renunció el miércoles por el video, obtenido por ITV News, en el que aparecía.

Fuente Télam