Corte Suprema de EEUU parece inclinada a bloquear la restrictiva ley de aborto de Texas

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La mayoría de los jueces de la Corte Suprema de Estados Unidos parecieron mostrarse hoy inclinados a bloquear una ley de Texas que representa el mayor golpe al derecho al aborto en el país en casi 50 años.

Sin embargo, aún no está claro qué tan rápido dictaminaría el tribunal, y si emitirá una orden para bloquear la ley, que está en vigencia hace dos meses, o, en cambio, requerirá a los prestadores de salud acudir a un tribunal inferior para pedir que suspenda la ley.

De los nueve miembros del máximo tribunal, el presidente de la Corte, John Roberts, y los tres jueces progresistas ya habían votado anteriormente a favor de detener la aplicación de esta ley que limita el derecho de las texanas a interrumpir su embarazo.

Después de dos horas de argumentos orales, dos jueces conservadores designados por el expresidente Donald Trump, Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett, también parecieron hoy dispuestos a votar contra la nueva normativa que delega la aplicación de la ley a los ciudadanos comunes.

«Parece que seis jueces son escépticos del sistema de justicieros creado por Texas», tuiteó durante la audiencia Neal Katyal, quien fue fiscal general adjunto durante el Gobierno del expresidente Barack Obama.

Hoy en Washington, frente al edificio de la corte, mientras los jueces deliberaban, manifestantes reflejaban las divisiones en la sociedad estadounidense sobre el aborto, con pancartas en los que se podían leer mensajes irreconciliables como «El aborto es esencial» o «Deja latir sus corazones», informó la agencia de noticias AFP.

La ley aprobada en mayo por los legisladores republicanos de Texas prohíbe el aborto tan pronto como se perciban los latidos del corazón del embrión, o sea, en torno a las seis semanas de embarazo, cuando la mayoría de las mujeres no saben que aún están embarazadas.

La prohibición rige incluso en caso de incesto o violación.

Además confía a los ciudadanos «exclusivamente» la tarea de hacer cumplir esta prohibición, y los alienta a emprender acciones civiles contra las personas y organizaciones que ayudan a las mujeres a tener abortos más allá de las seis semanas.

En caso de victoria en los tribunales, estos ciudadanos obtendrán una indemnización de 10.000 dólares, establece la ley. Sus detractores lo ven como un «bono por denunciar».

Una docena de otros estados adoptaron leyes similares, pero todas fueron declaradas inválidas en los tribunales porque violan la jurisprudencia de la Corte Suprema, que reconoció en 1973 el derecho al aborto y especificó en 1992 que es aplicable cuando el feto no sea viable fuera del útero, es decir, alrededor de las 22 semanas de embarazo.

Hace dos meses, la Corte Suprema, de mayoría conservadora, invocó razones procesales para negarse, por una estrecha mayoría de 5-4, a bloquear la entrada en vigor de la ley el 1 de septiembre.

Desde entonces, la batalla legal se ha intensificado con la intervención del presidente Joe Biden, quien prometió lanzar un «esfuerzo de todo el Gobierno» para revocar la ley, firmada por el gobernador republicano de Texas, Greg Abbott.

Luego de sentencias judiciales contradictorias, la Corte Suprema finalmente decidió dedicar una audiencia al caso.

Además, la Corte debe examinar el 1 de diciembre una ley del estado de Mississippi que prohíbe el aborto después de las 15 semanas de embarazo.

Fuente Télam