Bolivia denunció un intento de asesinato del presidente Arce en 2020, antes de las elecciones

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El ministro de Gobierno de Bolivia, Eduardo del Castillo, presentó hoy un informe en el que afirma que por gestiones del exministro de Defensa Luis Fernando López sicarios y paramilitares llegaron al país en octubre de 2020 para atentar contra la vida del actual presidente Luis Arce dos días antes de las elecciones generales y se quedaron hasta dos días después de los comicios, en los que resultó ganador el Movimiento Al Socialismo (MAS).

El funcionario especificó que entre los paramilitares involucrados en el suceso hubo algunos que luego, el 7 de julio de este año, participaron en el asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moise, de acuerdo con las investigaciones preliminares en ese país de América Central.

«Según la investigación, los paramilitares llegaron el 16 de octubre del pasado año, es decir, dos días antes de las elecciones generales, en las que Arce ganó con el 55,1% de intención de voto, y se retiraron dos días después», explicó el ministro en conferencia de prensa, informó la agencia estatal de noticas ABI.

«Las llamadas telefónicas y los correos electrónicos filtrados, en donde se discute el despliegue masivo de mercenarios durante las elecciones, revelan que Bolivia pudo haber visto un nuevo derramamiento de sangre en 2020», dijo.

Una investigación de la revista The Intercept, de EEUU, reveló que Bolivia estuvo al borde de un nuevo golpe de Estado y una invasión armada de mercenarios estadounidenses tras la victoria electoral de Arce.

Del Castillo indicó que los supuestos paramilitares que estuvieron en Bolivia hace un años fueron identificados.

Detalló que se trata de quienes presuntamente participaron en el magnicidio de Moise, informó el medio local La Razón.

Del Castillo explicó que la Policía de Haití logró dar con 21 personas involucradas en el magnicidio y entre ellas destaca un excapitán del ejército colombiano, identificado como German Alejandro Rivera García.

Según la autoridad, Rivera García, alias «Mike», fue el líder de los «mercenarios» que acabaron con la vida de Moise y, una vez capturado, «aceptó su responsabilidad».

De acuerdo con la investigación, ingresó a Bolivia con el pasaporte número AV 969623 por la ruta Colombia-Viru Viru, el 16 de octubre de 2020.

Del Castillo remarcó que existió toda una estrategia armada de reclutar a mercenarios para evitar, a la fuerza, la toma de posesión de Arce.

También dio a conocer un audio en el que señala una intención de desconocer de forma violenta la victoria de Arce y que, según dijo, quien estaba detrás de esto era el exministro de Defensa de Jeanine Áñez, Fernando López, hoy prófugo.

«En este audio se puede escuchar la intención del señor López por desconocer la voluntad del pueblo en las urnas en 2020 con la victoria de Luis Arce, y ya lo hicieron en 2019 con Evo Morales, contratando mediante empresas tercerizadas, o denominadas sicarias, a paramilitares para realizar acciones violentas en nuestro país», informó Del Castillo.

«De acuerdo con información que estamos proporcionando, (sabemos) que el señor López Julio tenía por objetivo quedarse con el poder matando a bolivianas y bolivianos contratando sicarios extranjeros», aseguró.

Sobre Rivera García, expresó que «este señor, quien aceptó haber participado del asesinato del presidente de Haití, llegó a Bolivia dos días antes de las elecciones nacionales (de 2020); pero eso no es todo, entre las fechas 16 y 19 de octubre, también logramos identificar el ingreso al país de otros señores».

Entre ellos, se encuentra Arcángel Pretel Ortiz, un colombiano de doble identidad que supuestamente reclutó a los asesinos de Moise y quien, de acuerdo a información del ministro, ingresó al país por la ruta Estados Unidos–Viru Viru.

Asimismo, entraron al país Antonio Intriago por la ruta Estados Unidos–Viru Viru; Ronal Alexander Ramírez Salamanca (exintegrante de la policía de Colombia y con largo recorrido en viajes constantes a Haití) por la ruta Colombia- Viru Viru; y Enrico Galindo Arias por la ruta Colombia–Viru Viru.

El funcionario explicó que estas personas se hospedaron en el Hotel Presidente de La Paz y también existe información extraoficial de que se reunieron «con altas autoridades del régimen de Añez» en el Hotel Marriott de Santa Cruz.

«O sea, estamos hablando de que días antes de las elecciones, paramilitares que después matarían al presidente de Haití y contratistas de mercenarios como el señor Arcángel Pretel y el señor Antonio Intriago estuvieron en el país, según la información que obtuvimos, con la intención de acabar con la vida del presidente (Luis Arce)», remarcó Del Castillo.

Además, dijo que estos sujetos (Enrico Galindo Arias y Ronal Ramírez Salamanca) «también tenían relación con actos paramilitares y pararon en las habitaciones 1406, 1407 y 1409. Este dato no es menor debido a que este hotel se encuentra muy cerca de la plaza Murillo, donde fue la posesión del presidente Arce», señaló.

«Estas personas hubieran tenido un contrato anual inicial de 125 mil dólares estadounidenses o 10.416 dólares mensuales», señaló Del Castillo que remarcó que existió toda una estrategia armada para evitar el ascenso de Arce, que finalmente no se ejecutó.

Miembros de la Policía Boliviana y de las FFAA, entre ellos el entonces comandante el general Sergio Orellana, estaban involucrados en el plan.

The Intercept indica que los desacuerdos entre ministros y la división al interior de las FFAA, empeorados por el peso de la convincente victoria de Arce el 18 de octubre 2020, parecen haber desbaratado el plan.

Fuente télam