Acuerdan certificar producción sostenible, investigación en biotecnología y educación agrotécnica

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El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, y el director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Manuel Otero, acordaron hoy trabajar de manera coordinada para certificar sistemas de producción sostenibles, investigación en biotecnología y fortalecer escuelas agrotécnicas.

En ese marco, Domínguez fijó como prioridades avanzar con un sistema de certificación internacional de las prácticas de producción sostenible y dar más volumen a la investigación científica en biotecnología, rubro en el que el país sudamericano es desde hace tiempo una referencia de prestigio en el mundo.

En tanto, el IICA puso a disposición su experiencia para avanzar en prácticas de sostenibilidad para la ganadería, en la investigación en biotecnología, y en fortalecimiento de las escuelas agrotécnicas, instituciones vitales para favorecer el arraigo de los jóvenes en las zonas rurales.

“De la Conferencia Mundial de Cambio Climático de Glasgow, COP 26, trajimos la demanda internacional de certificar nuestros sistemas de producción alimentaria bajos en carbono”, reveló Domínguez, quien visitó a Otero y su equipo técnico en las oficinas del IICA en la ciudad de Buenos Aires.

En el encuentro, Otero ofreció la posibilidad de realizar un seminario conjunto con Argentina acerca de la importancia y el funcionamiento de las autoridades certificadoras de sistemas de producción agroalimentaria bajos en carbono; y puso a disposición la experiencia del Instituto para avanzar en prácticas de sostenibilidad para la ganadería, en la investigación en biotecnología, y en fortalecimiento de las escuelas agrotécnicas, instituciones vitales para favorecer el arraigo de los jóvenes en las zonas rurales.

Durante su misión oficial en la Argentina, Otero se reunió también con el jefe del Gabinete, Juan Manzur, y el canciller Santiago Cafiero, con quienes coincidió en que las decisiones que se adopten a nivel global para transformar los sistemas agroalimentarios deben estar basadas en ciencia.

Con Manzur también habló sobre la función esencial que las escuelas agrotécnicas cumplen en zonas rurales como espacios de desarrollo de capacidades para los jóvenes, y discutió cómo potenciarlas para incidir en el desarrollo rural con foco en los aspectos de género y juventud.

Domínguez destacó también como una noticia “muy alentadora” la reciente aprobación por parte de la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio) de Brasil de la compra de harina de trigo proveniente del trigo HB4, desarrollado en Argentina por un equipo de investigadores con el impulso de un consorcio público-privado.

“Es muy importante para nosotros seguir avanzando en la investigación científica y la biotecnología; para ello, queremos seguir más de cerca lo que están haciendo las empresas líderes en el mundo en esta materia”, reveló.

Otero puso a disposición el trabajo del IICA para colaborar en los objetivos trazados por el gobierno argentino con la meta de mejorar la productividad y la sostenibilidad económica, social y ambiental de la agricultura argentina, cuyo desarrollo es reconocido en la región y en el mundo.

En ese sentido, manifestó que la ciencia y la innovación deben ser parte ineludible del futuro de una agricultura que dé respuestas a la creciente demanda mundial de una producción más sostenible de alimentos saludables.

“El IICA tiene que trabajar en función de las agendas de los ministerios de Agricultura de las Américas, de manera que hacemos propias las prioridades de Argentina”, expresó Otero, quien invitó a Domínguez a su asunción, el próximo 17 de enero en San José de Costa Rica, para un nuevo período al frente del organismo.

Fuente Télam