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La familia del soldado fallecido en Zapala pide apartamiento del juez por “falta de imparcialidad”

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El abogado de la familia de Pablo Córdoba, el soldado que murió en la ciudad neuquina de Zapala luego de recibir dos impactos de bala en la cabeza, solicitó la recusación del juez federal Hugo Greca, por considerar que “no posee la necesaria objetividad para administrar la causa”.

“Señor Juez: su función es y debió ser investigar con celo e independencia; la mía como abogado querellante fue advertir aquí las irregularidades de quien no honró tan alta misión”, señaló el abogado Maximiliano Orpianessi en el escrito que presentó en las últimas horas.

Al fundamentar el pedido de apartamiento del magistrado, el letrado señaló que “dio a conocer a las autoridades del Ejército, por fuera del expediente, información respecto a la existencia de líneas investigativas, y el avance de la investigación penal”, y sostuvo que “se encontraría en constante comunicación con personal jerárquico del Ejército Argentino con funciones en Zapala”.

Además, le endilgo haber “actuado en favor del Ejército Argentino al haber resuelto que el Juzgado que subroga ponga a disposición del Ejército copia certificada de todo el expediente y de la investigación realizada por la Justicia Penal”.

“Formulamos reserva de ir a la Cámara Federal para que lo resuelva”, sostuvo en diálogo con Télam el abogado, tras hacer referencia a la posibilidad de que el magistrado no se aparte de la causa.

Por su parte, la madre del soldado, Natalia Uribe, manifestó a radio Mitre Patagonia que “el juez no está siendo imparcial” sino que, “por el contrario, hay actos que demuestran su parcialidad”. 

“Solicitamos que el Ejército no tenga acceso al expediente y que haga entrega, con copia certificada, de la investigación que llevan adelante dentro del Ejército”, detalló la madre de Pablo Córdoba.

Pablo Córdoba era soldado voluntario y había cumplido 21 años pocas semanas antes del 1 de junio, el día que fue encontrado con dos disparos en la cabeza mientras realizaba una guardia en el Grupo de Artillería 16, el mismo cuartel donde en 1994 fue asesinado Omar Carrasco, por quien se puso fin al servicio militar obligatorio en la Argentina.

El padre de Pablo, el suboficial Juan José Córdoba Salto, ese día recibió un llamado en el que le informaron que su hijo “se pegó un tiro”, y le avisaron que estaba siendo trasladado al hospital de Zapala, donde falleció horas después.

La familia descartó la hipótesis del suicidio inmediatamente y el abogado consideró que “desde el sentido común, (el joven) no puede dispararse dos veces, y menos dos disparos con esa arma de fuego, un FAL (fusil automático liviano), cuyo proyectil genera daños tremendos”.

Fuente Tèlam

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