445599 30

16 años sin justicia por el crimen de Dalmasso y una nueva investigación cerca de la prescripción

Compartí esta nota a través de :

El caso por el crimen de Nora Dalmasso, del que hoy se cumplen 16 años y que tuvo en julio la absolución del viudo Marcelo Macarrón tras un juicio por jurados en la ciudad cordobesa de Río Cuarto, continúa lejos de esclarecerse y sumergido en un clima de impunidad, que se profundiza en momentos en que la justicia inicia un nuevo proceso de investigación mientras analiza la posibilidad de archivar definitivamente la causa por la “prescripción de la acción penal”.

Tras la absolución de Macarrón en el juicio al que había llegado como acusado de “homicidio calificado por el vínculo, por alevosía y por precio o promesa remuneratoria en concurso ideal”, el fiscal Pablo Jávega -el sexto fiscal de instrucción que tiene el caso-, recibió recientemente el voluminoso expediente para realizar una nueva investigación y confirmó a Télam que está dedicado al armado de una dotación de colaboradores para el “análisis y sistematización” la causa.

“Se tiene que revisar si hay vectores de investigación vigentes y con acción penal disponible. Atento al volumen del expediente va a insumir tiempo de consideración”, sostuvo el fiscal Jávega.

Sin embargo, el tiempo le juega en contra al nuevo fiscal del caso. Un abogado del fuero penal de Río Cuarto manifestó a Télam que el artículo 61 del Código Penal es “tajante”, porque claramente dice que “la acción penal prescribirá a los quince años, cuando se tratare de delitos cuya pena fuere la de reclusión o prisión perpetua…”.

“No tiene sentido perseguir una acción penal ya prescripta”, agregó el letrado consultado.

Macarrón fue enjuiciado cómo único acusado en los Tribunales de Río Cuarto entre el 14 de marzo y el 5 de julio últimos, pero fue absuelto por unanimidad por un jurado popular compuesto por 12 civiles.

Ese proceso reveló una multiplicidad de tramas familiares, políticas, sociales, empresariales, judiciales y policiales que rodearon a todas las instancias de la investigación, y esa complejidad, que para muchos fue planificada, obstaculizó el esclarecimiento debido al lineamiento de pesquisas alejadas de la realidad de los hechos.

En ese juicio no se pudo recabar de manera contundente elementos que pudieran conducir al autor o autores del asesinato de Nora, sin embargo Macarrón, al igual que sus hijos Facundo y Valentina, apuntaron sus sospechas hacia el empresario Miguel Rohrer.

“Nunca se lo investigó a Rohrer. No afirmamos que es el culpable. Había muchos indicios que no se investigaron”, había manifestado a Télam Facundo Macarrón, y su hermana Valentina se había expresado en la misma línea y había responsabilizado al entonces fiscal Daniel Miralles por esa pasividad hacia el empresario.

Facundo Macarrón también había apuntado contra Daniel Lacasse, el primer abogado de la familia, a quien acusó de “oportunista” por “utilizar políticamente la muerte” de su mamá, además de apuntar a un grupo de mujeres que eran amigas de Nora Dalmasso y testimoniaron en el juicio con “mentiras y hablando mal” de la víctima.

El crimen de Dalmasso tuvo altos costos políticos para funcionarios de la provincia, cúpulas policiales, fiscales vinculados a la investigación y puso en jaque la gestión del entonces gobernador José Manuel de la Sota que, según había trascendido, el Gobierno Nacional evaluaba la intervención federal a la provincia, como ya lo había hecho en 1990 con el crimen de la adolescente María Soledad Morales en Catamarca.

La investigación de la causa fue iniciada por el fiscal Javier Di Santo, y pasaron Fernando Moine, Marcelo Hidalgo, Daniel Miralles y Luis Pizarro cerró la instrucción y la elevó a juicio.

A lo largo del proceso fueron imputados el pintor Gastón Zárate, considerado “perejil” por sus vecinos que hasta marcharon para defender su inocencia, el hijo de la víctima Facundo Macarrón, el abogado Rafael Magnasco, quienes progresivamente fueron sobreseídos de las acusaciones, y finalmente el viudo Macarrón cómo el único que llegó como acusado al juicio en calidad de instigador del crimen.

El cuerpo sin vida de Nora fue encontrado el 26 noviembre de 2006 en su vivienda de Villa del Golf, en la ciudad de Río Cuarto, y según las pericias murió asfixiada mediante estrangulamiento.

Al momento del crimen su esposo Macarrón se encontraba participando en un torneo de golf en Puntal del Este (Uruguay), según se probó en el juicio.

Los cinco fiscales que intervinieron trabajaron en la investigación sobre distintas hipótesis, como crimen durante un juego sexual, abuso sexual seguido de muerte, crimen pasional y asesinato por encargo, pero ninguna de ellas fue lo suficientemente contundente, lo que hace suponer que existen serias dificultades en llegar a un esclarecimiento de un crimen que causó gran conmoción tanto en la sociedad de la ciudad de Río Cuarto como del resto del país.

Fuente Télam

Scroll al inicio