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La madre y una prima de Susana Cáceres declararán ante la fiscal

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La madre y una prima de Susana Cáceres, la mujer encontrada asesinada junto al Río Reconquista, en el partido bonaerense de Ituzaingó, tras haber permanecido 10 días desaparecida, declararán esta semana ante la fiscal de la causa, que hoy continuaba con el análisis de las cámaras de seguridad de la zona del hallazgo con el fin de identificar el vehículo en el que el cadáver fue llevado para ser descartado, informaron hoy fuentes judiciales.

La fiscal Luisa Pontecorvo, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 de Moreno-General Rodríguez, junto con los oficiales de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Moreno y de la comisaría de Villa Trujui llevaban adelante distintas medidas tendientes a identificar a los autores del hecho.

Fuentes judiciales dijeron a Télam que la principal hipótesis es que Cáceres (42) fue asesinada por dos o más personas que luego llevaron el cuerpo en un rodado hasta donde el pasado viernes fue hallado tapado con una lona blanca y ramas quemadas.

Con el fin de conocer los movimientos de la mujer previos a que desapareciera de su casa de la localidad de Villa Trujui el 8 de noviembre último, la fiscal Pontecorvo se entrevistará entre el miércoles y el viernes a la madre y a una prima de Cáceres.

La representante del Ministerio Público ya le tomó declaración testimonial a un policía del Comando de Patrullas de Moreno, que le compró a Cáceres una televisión y una heladera días antes de su desaparición.

“Él solo le compró los electrodomésticos, hizo la transacción y nada más. Fue antes de la desaparición”, dijo a Télam un investigador consultado.

Por otra parte, los pesquisas se encuentran analizando las cámaras de seguridad municipales de Ituzaingó y Moreno y las de la autopista del Buen Ayre para establecer con qué vehículo fue transportado el cuerpo de Cáceres hasta la vera del Río Reconquista.

“Una de las líneas de investigación es el vehículo. Se busca saber la marca, el modelo, cómo llegó a la zona y desde dónde”, añadieron las fuentes consultadas.

Para el jueves o viernes, en tanto, la fiscalía aguarda los resultados de las pericias toxicológicas realizadas al cuerpo de la mujer con el fin de saber si fue drogada antes de ser asesinada.

El cuerpo de Cáceres fue hallado el viernes pasadas las 13 en medio de pastizales, a la vera del río Reconquista, a metros del Camino del Buen Ayre, en la localidad de Ituzaingó, en el oeste del conurbano bonaerense.

El reconocimiento, realizado por familiares, se logró en base a un tatuaje con el símbolo de “Chevrolet” que llevaba Cáceres en uno de sus antebrazos, y de la vestimenta que tenía puesta antes de desaparecer.

El cuerpo fue encontrado durante un rastrillaje que había sido solicitado por la fiscal y realizado por personal de la DDI de Moreno en una zona de pastizales junto al lecho del río, a unas 20 cuadras de la casa de la víctima.

El rastrillaje en esta zona del partido de Ituzaingó se realizó horas después de que se allanaran dos domicilios, uno de ellos en la casa del detenido Alejandro Alberto Peralta, expareja de Cáceres.

“Por el momento no hay pruebas para involucrar el exnovio”, explicó un vocero judicial sobre la vinculación del hecho de Peralta, quien está actualmente detenido por portar una pistola calibre .45 con la numeración limada pero no por la desaparición de Cáceres.

De acuerdo al informe final de la autopsia a la que tuvo acceso Télam, la mujer presentaba signos de abuso sexual y además sufrió múltiples heridas punzocortantes, tenía hematomas en el cuerpo a causa de palazos, un golpe en la cabeza con un objeto contundente y marcas de asfixia en el cuello.

También se determinó mediante el estudio forense que la data de muerte fue de 3 a 7 días previo al hallazgo del cadáver, y para los investigadores la mataron entre el jueves 10 y viernes 11 de este mes.

Cáceres, madre de cuatro hijos, salió de su casa de la localidad de Villa Trujui el martes 8, cerca de las 16, y dejó a la menor de sus hijas, una beba de un año y medio, al cuidado de su madre.

“Ahí vengo má”, le dijo a la mujer antes de ir a vender unos electrodomésticos para pagar una deuda que tenía.

La última vez que fue vista fue la madrugada del miércoles 9 de noviembre, en el barrio de Mariló, en Moreno, y vestía un short de jean azul y zapatillas negras.

Ante testimonios que indicaron que la mujer estaba con unas personas a bordo de una camioneta, el vehículo fue secuestrado y citados a declarar su expareja y los hermanos de ésta, aunque no se encontraron rastros de ella a bordo.

Fuente Télam