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Bolsonaro teme que allanen a su familia por compras de 51 viviendas en efectivo

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El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Jair Bolsonaro, admitió hoy que teme allanamientos en contra de su familia por una denuncia por la compra de 51 inmuebles en efectivo en las últimas tres décadas por unos 5 millones de dólares, volvió a dudar de la transparencia del sistema electoral para los comicios del 2 de octubre y fustigó a los jueces de la corte que prohibieron el uso de armas y celulares en los centros de votación por temor a violencia política

Irritado con los periodistas de la radio y canal de ultraderecha oficialista Jovem Pan, Bolsonaro defendió el uso de armas en la población civil “para enfrentar a las dictaduras” y minimizó supuestos ataques anticonstitucionales de su seguidores mañana en los actos del bicentenario, por considerarlos parte de la libertad de expresión.

“Lo único que falta es que la semana que viene allanen las casas de mis familiares. Son unos cobardes los que me acusan de corrupto y lo hacen a un mes de las elecciones para que no tenga tiempo de defenderme”, afirmó el excapitán del Ejército, que marcha a 13 puntos de diferencia por debajo del expresidente Luiz Inácio Lala da Silva para los comicios del 2 de octubre.

Bolsonaro por primera vez reaccionó a una denuncia del sitio UOL que mostró que en los últimos treinta años, de los 107 inmuebles que sus hijos, dos exesposas, dos excuñados, hermanos y su madre compraron desde los años noventa a la actualidad, 51 fueron adquiridos con dinero en efectivo.

Hijos del presidente, como Flavio y Carlos, fueron investigados por la fiscalía de Río de Janeiro por contratar empleados legislativos a quienes se les obligaba a devolver los salarios durante más de 7 años.

“Se meten con mi madre que falleció este año, se meten con mis dos exesposas a las que no veo más. Quieren elegir a dedo a Lula, se ve”, dijo Bolsonaro, que, irritado, le señaló a una de las periodistas del panel que conoce al marido de ella, un millonario, y a las propiedades que él tiene.

La denuncia hecha por una investigación del portal UOL con los registros civiles donde se encuentran las escrituras de los 107 inmuebles repercutió en la oposición, que acudió al Supremo Tribunal Federal para pedir que una investigación por supuesto lavado de dinero a la familia Bolsonaro, teniendo en cuenta que el presidente fue diputado desde 1992 hasta 2018 y tres de sus cinco hijos son legisladores: Carlos es concejal en Río, Flavio es senador nacional y Eduardo es diputado federal.

Bolsonaro dijo que las escrituras dicen ‘moneda corriente’ y no “dinero en efectivo”.

“Me quieren rotular de corrupto para sacarme de la elección; son unos cobardes”, afirmó el jefe del Estado a la Jovem Pan, la principal cadena oficialista de la ultraderecha brasileña que históricamente fue una radio popular y de gran alcance informativo.

También arremetió contra el sistema electoral y volvió a poner en duda la confiabilidad de las urnas electrónicas. Pese a que había reconocido que aceptaría los resultados en caso de perder ante Lula, hoy volvió a agitar el fantasma del fraude en su contra, sin pruebas, pidiendo voto impreso.

“Las elecciones limpias y transparentes no deben ser cuestionadas. De 0 a 10 confío 10 en Paraguay, Colombia, Chile y Francia, donde el voto es de papel. En el resto, hay que estar preocupado”, afirmó el mandatario, quien se quejó también de una supuesta parcialidad de parte de los ministros del Tribunal Superior Electoral.

El presidente, cuyos partidarios preparan para mañana, 7 de setiembre, manifestaciones en todo el país en el bicentenario de la independencia, dijo que cualquier protesta incluso la que pida el cierre de la corte suprema -como viene ocurriendo en todo su mandato- forma parte de la “libertad de expresión”.

Bolsonaro fustigó la decisión de la justicia electoral de prohibir a los electores llevar celulares y armas al cubículo de votación (una suerte de cuarto oscuro) y dijo que en 2018 “decenas de personas se filmaron mientras votaban captando irregularidades en la urna electrónica”.

También criticó al ministro de la corte Edson Fachin por suspender hasta el fin del período electoral los decretos presidenciales que facilitan el acceso a armamento por parte de la población civil contra un supuesto estado de “violencia política”.

“Ahora inventan la violencia política para prohibir el acceso a las armas cuando un pueblo armado jamás será esclavizado. Todas las tiranías son precedidas por el desarme de la población civil”, afirmó.

Bolsonaro fustigó también los allanamientos a su exministro y candidato a senador Sergio Moro, el exjuez de Lava Jato, por irregularidades en su campaña electoral.

Además, defendió a los ocho magnates oficialistas cuyos domicilios fueron allanados por haber dicho en las redes sociales Whatsapp y Telegram que habría que no reconocer una eventual victoria de Lula y ejecutar un golpe de Estado.

“Es una cobardía lo que les hicieron a Moro y a los empresarios”, aseguró.

Fuente Télam